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lunes, 8 de septiembre de 2008

+ El mundo de los vivos +


Capitulo II continuacion de EL DESPERTAR DE LA INMORTALIDAD

+ El mundo de los vivos +


La verdad no recuerdo muy bien como paso, lo único que recuerdo, es que, después de consumir la fuerza de un ser mas poderoso que yo, no pude resistir tanta energía, tanto poder, tanta frialdad, así que mi cuerpo se reconstituyo de una manera muy dolorosa y angustiante.
Sentía como una llamarada de fuego recorriera cada parte de mi cuerpo sin poder detenerla, para dar hogar a esa nueva fuerza. También recuerdo de donde viene esa energía.
Una noche mi maestra y yo paseábamos solos por un sendero al salir de la opera que se había presentado en el gran teatro de la ciudad cuando cerca del bosque acampaba una familia de gitanos cuyas miradas cruzaron la espesa noche para mezclarse con nosotros, una linda joven se acerco y con una vos dulce y melodiosa me ofreció sus servicios me tendió la mano como si en verdad confiara en mi o no se hubiera dado cuenta de lo que era ,gire la cabeza en pos de mi maestra a lo que solo sé digno a responder con un gruñido, que percato a las personas de que nuestra presencia no era normal.
Intentaron atacarnos lanzando toda clase de objetos, mi maestra salto sobre uno de ellos rompió su cuello y bebió asta casi matarlo, yo tome a una mujer la detuve de la cintura mientras intentaba huir mordí su cuello con cierta resistencia, pero cuando mi maestra tomo a la joven para matarla solté a mi presa me abalance sobre la poderosa mujer, para que soltara a la joven, quien corrió desaborida rumbo al bosque.
Pensé que ese poder y esa rabia no la dejarían huir tan fácil así que para detener a mi maestra tendía que consumir su energía, y así lo hice la abrase muy fuerte casi con toda mis fuerza, mordí su cuello para destrozar su piel y que fluyera ese liquido vital, la fuente de su elegía, pero al pasar casi toda su sangre a mi cuerpo empecé a convulsionar caí al suelo exhalando fuertes alaridos, mi maestra aun con fuerza corrió por la joven yo me desmaye.
Era una fuerza nunca antes imagine, ninguno de ustedes podría imaginar el inmenso poder que esto me dio, podía acabar con su raza con un suspiro pero tanta energía me mantuvo adormecido en el castillo durante 100 años.
Al despertar del profundo sueño y ver mi mundo destruido. Todos a los que conozco muertos, sólo sobrevivió el recuerdo de aquellos días en la luz. Al salir a ese nuevo mundo mi cuerpo se colapsó sin sentido. La necesidad de descubrirme era más fuerte que la impresión de la absurda modernidad.
El temor creció, la desesperación de no saber en donde estoy. Reconocer que no pertenezco aquí, la furia de no tener las respuestas.
El salir en mi primera noche logre entender esa apocalíptica modernidad que solamente me alejaba de la gente más y más, descubrí la relación entre ustedes y yo.
Nosotros, seres diferentes, tenemos temores diferentes. Pero se que compartimos uno, estar solos pero su existencia llegue a su fin pero la mía no.
No será que es muy fácil despertar un día con todo lo que controlas totalmente cambiado y no saber por qué…
Lo más difícil de estos mundos es el amor, la fuerza más destructora de la naturaleza humana, lo suficientemente fuerte para pasar la transición de humano a vampiro. El amor me destruyo como persona y ahora como criatura resisto mas, pero duele muchísimo mas cada mujer, cada camino, cada historia es dolorosa, jugar con tus victimas pero al sentir su sangre correr dentro de tu piel todos sus recuerdos, llegan a ti como un gran golpe de destrucción, cada aventura, cada momento de pasión lo vives como ella lo vivió.
Ya estoy encontrando una esperanza en mi tormento, encontré un viejo amigo que conocí en mis primeros días de vampiro, él como muchos se han adaptado a ese mundo raro para mi, tiene un departamento en una de las principales calles, también a su servicio a un joven de 15 años que por supuesto no es vampiro, él realiza los tramites y pagos del departamento.
Me invito a quedarme con ellos yo por supuesto accedí, en la primera noche que estuve con ellos, mi amigo me llevo calle abajo, a un pequeño lugar donde solo había mortales un lugar muy ruidoso donde nadie habla con nadie, el hambre comenzaba a ser mayor e incontenible, me acerque a una joven que se encontraba bailando con un vaso en la mano entre luces que en segundos revelaban nuestros rostros, tome su mano la apreté con fuerza, mordí su cuello, con gran desesperación ella grito, pero nadie siquiera los que estaban cerca notaron su alarido, después cuando la joven se desplomo me di cuenta que a nadie le importaba nadie.
Salí muy tranquilo de ese lugar, después de un momento mareado y confundido por la gran cantidad de drogas en el cuerpo de esa chica.
Me senté en el suelo húmedo de la calle cuando se acerco un mendigo a pedirme fuego entre la sombrea alcance el encendedor que le había quitado a una mujer noches antes y se lo tendí con la mano temblorosa cuando alce la vista y el hombre vio mi boca llena de sangre que aun no había limpiado, pude ver en sus ojos un miedo que nunca avía podido observar, un miedo, que creo yo también sentí, antes de que esa mujer me atacara en el rió aquella noche, el hombre mayor tiro el encendedor y su cigarrillo al suelo y huyo impávido y mudo de terror.
Esa noche cuando regresaba al apartamento descubrí que la chapa estaba violada, la puerta entre abierta y una oscuridad sepulcral dentro, junto, una silueta femenina rozaba el marco de la ventana. Un golpeteo en la cabeza me hizo recordar muchas cosas que intentaba guardad en lo mas profundo de mi mente, memorias de mis días como mortal.
Esos días calidos llenos de sueños infantiles y pesadillas horribles, recuerdo los comos, pero no los porqués, la mujer con la que estaba comprometido antes de “morir” era sutil, calida, tierna, pero nunca supe la verdadera razón por la que me deje morder por mi maestra, quizá estaba cansado de luchar o fuerzas desconocidas a mi intervinieron para que yo me diera cuanta de lo bien que se sentía ser mortal y que sangre calida circulara por tu cuerpo y el amor de una mujer cuando toca justo en el fondo de tu corazón, era ella la mujer que pensé, que soñé y necesite durante tanto tiempo.
Acaso podía ser ella, regresar del pasado para encontrar todas las respuestas, o para darme mas preguntas, mi vida no es nada parecido a lo que era antes, necesito mas respuestas, las preguntas son las mismas, los porqués y los comos, pero si es ella y regreso para salvarme de perderme en la inmensidad del mundo.
Pero como es posible que una joven fresca mortal regrese al mi después de cien años de estar perdida entre recuerdos y llanto, acaso somos iguales, o ella es un ángel redentor y yo un demonio que en su momento la hirió tanto y esta aquí para vengar a sus sucesoras de cada segundo de agonía letal que le hice pasar.
Ese ángel redentor es lo que he buscado desde el día que mi vida cambio, la busque, recuerdo momentos donde merodeaba cerca de su casa a las afueras de la ciudad donde la vi más de una ves siendo feliz sin mi y yo muerto pero aquí, solo y destrozado lleno de dolor y de recuerodos malditos de un amor carnal y pasional que llego a su fin esa fría noche de invierno.
Entre cautelosamente, ella me miro fría pero ardiente con una mirada fulmínate que llego a lo mas profundo de mi cuerpo, solo nos acercamos el uno al otro sin poder hablar y sin pensarlo nos besamos como en nuestros días de mortales, algo avía en ella una sensación de soledad de frialdad mayor que la existente en ese beso, había algo que me decía que ella tenia mas que las respuestas tenia mas preguntas para mi, interrogatorios que yo si podía responder.
Después de ese día todo trascurrió tranquilo platicábamos de los días de mortales me dio mas lecciones que nadie y la energía devorar a mil hombres en una noche, no lo se si estuviera vivió dirían que me enamore, pero yo no, solo soy un vampiro muerto frió y hambriento de saber.


miércoles, 20 de agosto de 2008

MONSTRUOS

Debemos admitirlo: todos, necesitamos ocasionalmente de cierta dosis de fantasía e imaginación, para liberar nuestro subconsciente. Toda serie de invenciones, al hilarlas, nos enfrentan cara a cara con la realidad. Ésta es la función de la ficción. Incluso en las historias más oscuras y aterradoras, al sumergirnos más y más en la ficción, parte de nosotros mismos siempre sale a la superficie. Por que al final, siempre, invariablemente siempre, hay algo de bestias y monstruos en nosotros mismos. De otra forma, no nos sentiríamos fascinados por ellos...


"Vampiros"




Los vampiros, junto con los fantasmas y dragones, son sin duda las criaturas monstruosas más recurrentes en la historia de la humanidad, pues hay leyendas de ellos en prácticamente todas las culturas alrededor del mundo. Es un conocimiento de simple cultura general, que un vampiro es un muerto viviente que existe gracias a su hábito de alimentarse con sangre, preferentemente humana. La palabra vampiro no tiene un origen definido, pero hasta donde se sabe, se deriva de la raíz eslava upír.

De hecho, la imagen actual del vampiro procede en gran medida de la novela clásica "Drácula" de Bram Stoker, quien a su vez, se inspiró directamente en leyendas húngaras, checas y rumanas de vampiros...

En varias culturas, los vampiros tienen formas de perro, murciélago, araña, sin embargo, la imagen más común es una forma humana saludable pero pálida, con unos colmillos particularmente crecidos. La mención más antigua de vampiros, es la de los lilu, que eran mujeres vampiro de la mitología sumeria que salían de noche a atacar recién nacidos y mujeres embarazadas. La más poderosa de los lilu, era una llamada Lilitu, la cual eventualmente fue asimilada por la cultura judía bajo el nombre de Lilith. Lilith, además de inspirar a Lilly, la esposa de Herman Munster, es mencionada en los rollos del Mar Muerto como la esposa de Adán antes de Eva, y en algunas leyendas góticas es identificada también como la madre de todos los vampiros.

Entre los alquimistas medievales, la plata era considerado el metal más puro, y de ahí surgió la idea que todas las criaturas inmundas, vampiros incluidos, podían ser repelidos con la plata. Sin embargo, la plata no servía de nada para matarlos, por el simple hecho de que ya estaban muertos.

De hecho, la tradicional estaca de madera de roble atravesada en el corazón no era para matarlos, sino para literalmente clavarlos a su ataúd y al menos evitar que siguieran saliendo de noche. Las únicas formas efectivas de eliminar a un vampiro eran decapitándolo, quemándolo o exorcizándolo, y aún así, no había garantía de que su espíritu no regresara como un espectro, o que reencarnara en un cadáver fresco o un recién nacido...

Durante el siglo XVIII, a las leyendas de vampiros se añadió la creencia de su condición podía contagiarse a través de su mordida, de modo similar a la rabia. Previo a eso, la idea generalizada era que sólo los suicidas, asesinos, brujas y personas excomulgadas podían regresar de la tumba como vampiros, bajo la interpretación de que sus pecados en vida merecían negárseles cualquier paz eterna y cualquier posibilidad de seguir vivos poseyendo un alma. Si los vampiros eran considerados malévolos, era no tanto por su personalidad, sino precisamente por que se suponía que carecían de alma para guiar sus actos. De la misma ausencia de alma es de donde se fundamenta la idea tradicional de que un vampiro no proyecta sombras, ni se refleja en los espejos...

Si bien los vampiros son considerados como criaturas ficticias desde inicios del siglo XIX, en la actualidad siguen siendo objeto de fascinación. Por un lado, la subcultura Dark ha creado todo un estilo estético alrededor de la figura del vampiro, tanto como bestia abominable, como individuo incomprendido y atormentado. Por otra parte, muchos asesinos seriales se han caracterizado por su extraña fijación de beber sangre. Pero aparte de esos aspectos más bien simbólicos, ocasionalmente siguen surgiendo reportes dispersos de vampiros. Por ejemplo, durante la década de los 70's, en Londres, Inglaterra, hubo varios testimonios de un vampiro que merodeaba el cementerio de Highgate. El caso trascendió de leyenda urbana a moda, un poco similar a la Chupacabra-manía que hubo en Latinoamérica durante los 90's. El llamado Vampiro de Highgate eventualmente fue olvidado, aunque Sean Manchester, uno de los primeros testigos del caso, asegura que en realidad él mismo destruyó al vampiro junto con toda su camada.

Otro caso similar más reciente, ocurrió durante el 2003 en Malawi, donde varias personas empezaron a aparecer muertas, con cicatrices de mordidas humanas. Aunque de primera instancia se teorizó que el responsable podía ser un asesino serial, no tardaron en surgir testimonios aislados de que se trataba de vampiros, y de ahí, el caso se volvió una histeria colectiva.

Varias muchedumbres enardecidas, al más puro estilo de las películas clásicas de horror, llegaron al extremo de apedrear y matar a al menos 4 personas que se creían eran vampiros, entre ellas el gobernador Eric Chiwaya, al surgir un rumor de que el gobierno estaba encubriendo a los supuestos vampiros.

Se dice que uno sólo siente miedo contra lo desconocido o aquello a lo que simplemente se desconoce. Pero algunas monstruosidades a las que se temen, pueden ser cotidianas, e incluso acechar más cerca de lo que uno imagina.


"Demonios"

La cultura moderna indica que no hay porqué temer a los mitos y leyendas, pues se dice son productos de la ignorancia y que al final, no hay nada que la razón no explique, pues por muy desconocido que sea algo, tarde o temprano será descifrado racionalmente. Pero las mismas explicaciones racionales del mundo, nos han hecho entender nuestra insignificancia ante algunos problemas que debemos enfrentar, o inclusive ante la magnitud del universo mismo. Con esto, descubrimos que al final, nuestro temor no es hacia lo desconocido realmente, sino al hecho de que hay monstruos ante los que somos incapaces de salvarnos a nosotros mismos.

Dentro de las religiones europeas y asiáticas, los demonios son criaturas sobrenaturales, extremadamente astutas, poderosas y malévolas, cuya única fijación es matar y corromper almas humanas. Sus manifestaciones, simbologías y variaciones son tantas, que dentro de la teología existe la demonología, una disciplina dedicada única y exclusivamente al estudio de los demonios. En el antiguo Egipto, ya se hablaba de la existencia de monstruos demoníacos que podían devorar almas humanas cuando éstas viajaban del plano material a la vida después de la muerte. Aunque estas criaturas eran consideradas más como animales salvajes que como demonios en sí, se piensa que la creencia en éstas influyó en lo que siglos después fue el concepto formal de demonio.

La palabra demonio se origina del griego antiguo daemon, que significa «El Que Sabe». Los daemones griegos, eran espíritus de la naturaleza de forma humana, pero con cuernos, a los que se les podía invocar para conocer el futuro o intervenir positiva o negativamente para alterar el destino de alguien. Los daemones no eran malignos, pero esa interpretación se les empezó a dar conforme el cristianismo surgió y empezó a extenderse, logrando al final que la palabra demonio se volviera sinónimo de maldad pura, y que los demonios dejaran de ser simples fuerzas espirituales para pasar a ser criaturas físicas sobrenaturales. Utilizando las imágenes de las deidades de otras religiones como símbolos demoníacos para evitar que continuaran las creencias que ellos denominaron paganas o fuera de orden.

Los demonios son mencionados en la Biblia hebrea, y se les divide en 2 clases, los se'irim y los shedim. Los se'irim son descritos como criaturas mitad humano y mitad cabra que gustan de bailar al aire libre y controlan las fuerzas de la naturaleza. Aunque con éstos hace falta hacer ofrendas para apaciguarlos, por lo general no son realmente dañinos e incluso pueden ser empleados en ceremonias kabalísticas (pertenecientes a religiones más antiguas y llenas de un significado mas natural y no tanto monetario). Por el contrario, los shedim pueden cambiar de forma a voluntad y son completamente malignos. A éstos, se les considera responsables de toda clase de pestes y plagas, y se les atribuye la capacidad de posesionarse de animales, personas y objetos. Según la teología judía, la adoración de ídolos paganos o blasfemos, se remite directamente a los shedim, que usualmente se posesionan de estatuas o efigies para pretender ser dioses (en contradicción con los ídolos católicos como san judas o la representación del cristo en la cruz).

Según los dogmas católicos, los demonios originalmente eran ángeles, que liderados por el arcángel Luzbel, se atrevieron a rebelarse al poder de Dios, y éste los castigó expulsándolos del Cielo. Aunque los demonios se supone desde entonces son radicalmente opuestos a Dios, existe la mención de que si se arrepienten de sus actos con honestidad, son capaces de redimirse y convertirse en eudemonios, o demonios protectores de la humanidad. Los mismos dogmas de fe, indican que es estrictamente imposible matar o destruir a un demonio, y que sólo Dios es más poderoso que ellos. Sin embargo, se indica que es posible ahuyentar a los demonios a fuerza de pura fe e invocar el nombre de Jesús, y para tal efecto, la iglesia católica cuenta con varias ceremonias y rituales de exorcismo, que van desde el simple bautizo religioso, hasta los exorcismos propiamente dichos en casos de posesión demoníaca.
Aunque fue durante la Edad Media cuando abundaron los testimonios de posesiones demoníacas y exorcismos, sin duda el relato más popular de este tipo es la película de El Exorcista, considerada casi por unanimidad como la película más terrorífica de todos los tiempos. El Exorcista está basado en una novela original de William Peter Blatty, publicada en 1971. Pero lo que no muchos saben, es que el libro a su vez está basado en un caso real de exorcismo, acontecido en febrero de 1949 en el área de Maryland. En el caso real, la posesión ocurrió sobre un niño de 14 años llamado Douglas Deen, y la posesión incluyó contorsiones imposibles, ruidos que salían de dentro de las paredes, muebles que se sacudían, y una voz grave que definitivamente no era la del niño.

Tras varias pruebas médicas y psicológicas, se recurrió al último recurso del exorcismo, oficiado por un sacerdote romano anónimo. El exorcismo duró 2 meses, y al final la situación mejoró, permitiendo que el niño volviera a la normalidad. Para escribir su novela, William Peter Blatty se basó principalmente en notas tomadas del Washington Post, y en los archivos de la universidad de St. Louis y del hospital de la universidad de Georgetown. La novela estuvo durante 55 semanas en el #1 de la lista de best-sellers del New York Times. Sin embargo, los rodajes de la película tuvieron su buena dosis de terror, pues un total de 9 personas murieron durante las filmaciones, y por si fuera poco, hubo un incendio en el set, el cual retrasó el estreno por 6 semanas.

Coloquialmente se dice que toda persona siempre arrastra sus propios demonios internos. Pero la inquietud de cargar dentro con un potencial de maldad y destrucción, a veces no se compara con el horror de una negación absoluta a todo mal y todo bien, a consecuencia de poseer una conciencia demasiado primitiva, salvaje y bestial.

"Hombres Lobo"

Tal como demuestran numerosas historias clásicas, nosotros mismos somos quienes creamos a nuestros propios monstruos, modelados con la sombra de nuestras ansias y culpas más primitivas. No hay forma de escapar de ellos, más que enfrentándolos. Sólo descendiendo a las profundidades de nuestra conciencia, es posible librarnos de nuestros monstruos. Pero es una tarea perturbadora, en la que hay que andar con cuidado. Toda jornada, por noble que sea, tiene sus riesgos, y su precio. Nunca hay que voltear a ver dentro de sus almas, a menos que estén dispuestos a ver de frente a sus bestias internas, reflejadas como en un espejo.

En todas las mitologías alrededor del mundo, existen relatos de humanos y dioses que se transforman en animales, y viceversa. Pero de todas esas transformaciones, sin duda la más significativa es la de humanos que se convierten en lobos, siendo denominados licántropos o simplemente, hombres-lobo. Este tipo de criaturas es de origen prominentemente europeo, aunque en África y América hay numerosas menciones de shamanes capaces de convertirse en lobos, o en su defecto, jaguares, leopardos, chacales o coyotes. En todo caso, es importante señalar que mientras entre los mencionados shamanes las transformaciones se deben a estrechos vínculos con los espíritus de la naturaleza, en la visión europea la licantropía es visualizada como una maldición, pues implica perder toda conciencia y capacidad de libre albedrío, para convertirse en una bestia feroz y sanguinaria, que ataca por el mero gusto de la violencia.
La razón para hablar específicamente de lobos, se remite directamente a que en la antigüedad era el carnívoro más grande y numeroso de las regiones europeas. Si bien no es tan grande y fuerte como un oso o un león, el lobo se volvió particularmente temido por su instinto de atacar en manadas mediante técnicas no de acecho, sino de emboscada, lo que le permite derribar presas hasta 3 veces más grandes y pesadas, como un alce o un toro adulto de media tonelada de peso. Si bien en toda la historia de la humanidad no existe ni un sólo testimonio o caso registrado de lobos que hayan atacado a humanos, eso nunca fue impedimento para atribuirles una ferocidad que raya en la malignidad pura, como lo demuestran cuentos populares como; Caperucita Roja o el de Los 3 Cochinitos.

Las menciones más antiguas de hombres-lobo se encuentran en numerosas leyendas vikingas y eslavas, donde se menciona a los ulfhednar, una raza de guerreros inmunes al dolor y protegidos por el dios Odin, y quienes al vestirse con pieles de lobos, eran capaces de invocar sus habilidades, o incluso transformarse completamente en ellos. Entre las tribus bárbaras de Latvia, se hablaba también del vilkacis, el cual era una persona común que se podía transformar en un monstruo mitad humano y mitad lobo, y que si bien era salvaje, no era necesariamente maligno, e incluso ocasionalmente podía ser benefactor y protector de alguna aldea.

En la mitología griega, existe la historia clásica del rey Lycaon, quien fue maldito por los dioses y transformado en un lobo por cometer el crimen de comer carne humana. Por otra parte, alrededor del año 60 de nuestra era, el naturalista e historiador romano Plinio El Viejo, transcribió el testimonio del filósofo Euantes, quien dijo haber visto a un hombre ir a un lago en la región de Arcadia, y transformarse en lobo, pasando así 9 años, antes de poder recuperar su forma humana. En épocas posteriores, uno de los relatos de hombres-lobo más peculiares es la leyenda francesa de San Leu o San Lupus, de quien se cuenta que además de ser un monje católico, era un hombre-lobo. A este santo, se le atribuye el milagro de haber protegido la ciudad de Troyes del ataque de Atila, con la fe y fuerza de sus rezos, aunque la versión pagana dice que en realidad fueron sus aullidos bestiales los que atemorizaron a las tropas de Atila.

Las leyendas de hombres-lobo tuvieron su mayor auge en Europa durante los siglos XVII y XVIII. Aunque históricamente se considera que todo fue debido a brotes epidémicos de rabia, a la fecha existen casos documentados que permanecen sin explicación, como el de la Bestia de Gévaudan. Según los testimonios y documentos escritos, en la provincia de Gévaudan, al sur de Francia, entre 1764 y 1767 apareció una misteriosa criatura, descrita como un lobo tan grande como un caballo, de orejas cortas y piel rojiza, y que atacaba ganado y humanos en varias aldeas. Fue necesario que desde Paris se enviaran 3 expediciones militares distintas, hasta que finalmente la bestia fue declarada muerta el 19 de junio de 1767.

Aunque la creencia en hombres-lobo ya no es tan generalizada, a la fecha, en varias regiones aún se afirma la existencia de hombres capaces de transformarse en lobo. En México, por ejemplo, en muchos pueblos se habla de la existencia de nahuales, brujos capaces de convertirse en animales, principalmente perros y coyotes. Y entre 1997 y 1999, en la región de Uttar Pradesh en la India, surgieron varios reportes de avistamientos y ataques de lobos particularmente grandes y agresivos. Entre las muchas versiones manejadas, la más común fue la que implicaba hombres-lobo. Sin embargo, sobra mencionar que al momento, no hay evidencias ni a favor o en contra de la posibilidad de la existencia de criaturas mitad humano y mitad bestia.

Existen tantas razones para temer, como historias de monstruos. Hay quienes le temen a las criaturas salvajes, y otros le temen a la maldad. Una gran mayoría, si a algo le teme, es simplemente a la muerte. Ciertamente, la muerte es inquietante, pues nadie escapa de ella. Y no es un estado tan malo ya que nadie a regresado a quejarse.

RD: ULISES (jorgitopower1404@hotmail.com)

domingo, 17 de agosto de 2008

EL DESPERTAR DE LA INMORTALIDAD





Ser inmortal suena bien, cuando sólo eres un simple mortal, con problemas, amores y desamores, pero cuando dejes de sentir tu corazón latir en tu pecho, cuando el sol queme tus ilusiones y el hambre corroa tu cuerpo, el mundo te deja de parecer inmenso y la vida, si se le puede llamar vida, se convierte en una mera banalidad.
Al igual que ustedes, pensaba en lo hermoso que puede ser despertar, sentir el calor de tu piel, escuchar el canto de las aves, caminar por el parque, mientras el sol juega con tus ojos en el vaivén del viento sobre las hojas de los árboles, pero esto se acabó.
Cuando tenía aproximadamente 20 años, paseaba con la que yo creía el amor de mi vida. Refugiados en el frió fuego de la luna, que tintineaba por el valle, cuando sentí la necesidad de besarla. Solo pude pedir que se marchara para dejarme solo en la inmensidad de la noche a lo que ella respondió con lagrimas que se desbordaban de su rostro, como fuego que calcinaba cada parte de mi cuerpo, no salía palabra alguna de mi boca para detener su paso, y me dirigía hacía el fin de mi vida como mortal.
Sentí cosas que nunca antes había pensado que existieran, escuché voces que nunca había oído, soñé cosas que nunca he imaginado, todo por la soledad. Por buscar la felicidad en un mundo que no era mió, todo por soñar en un mundo mejor y así pasé mi noche vagando por las calles sin encontrar respuesta.
A la siguiente noche, salí a caminar solo por el sendero del río. Justo al final de la empedrada senda, se encontraba una joven muy linda sollozando a las orillas. Aunque sentí gran temor de acercarme por el extraño brillo de sus ojos cristalinos, iluminados por la inmensa luna. Esos ojos me apresaron en un laberinto que confundió mi mente y mi cuerpo. Perdió control, solo podía acercarme a ella sin dar marcha atrás, sentía una gran fuerza que me atraía, que me hipnotizaba. Mi pulso se aceleró, mi sangre se disparaba como si quisiera salir de mi cuerpo.
Al acercarme a la mujer, solamente pude preguntar su nombre y ella nunca respondió. Sólo me miró fijamente, como intentando atraparme aún más. Esa mirada me desvaneció como si mi alma se evaporara de mi cuerpo. Ella me tomo del hombro deslizando su mano hacia mi cabeza inclinándola. Mi cuerpo no obedecía, se doblegó ante aquel juego de pasión.
Sin decir palabra alguna, se acercó a mi cuello con su helada piel. Sus labios tocaron mi cuello y como dos agujas penetraron sus filosos colmillos, extrayendo mi sangre. Mientras ella se regocijaba con mi dolor consumiendo mi alma, únicamente sentía que mi cuerpo desfallecía, mientras que mi corazón se estremecía como aferrándose a la vida justo antes de consumir la última gota de mi esencia, se detuvo como perdonándome la vida. En ese momento, caí desmayado y sólo podía escuchar lo que pasaba, pero mi cuerpo inmóvil mis ojos no se podían abrir. Estaba demasiado débil como para continuar luchando, después no supe nada, si estaba vivo o muerto.
Finalmente he muerto y me encuentro en el infierno. Pensé, me encontraba en un enorme castillo lleno de pinturas extrañas. De imágenes de pesadilla, de ideas inconcebibles. Me sentía mucho mejor. No existía herida alguna. Me volví más fuerte, mejor, pero seguía con muchas preguntas y en ese momento más. Cuando me dirigía hacia la puerta para salir de ese lugar, entró la preciosa joven, con un atuendo totalmente diferente al de la noche anterior. Lo único que me dijo fue –¿tienes hambre?-.
Sin esperar respuesta, me tomó de la mano llevándome a un largo pasillo. Justo en la última puerta, me pidió que entrara. Que ahí se encontraban todas las respuestas que buscaba. En ese momento me sentí un poco mas tranquilo al saber que lo que me pasó, fue lo que estaba añorando, respuestas.
Al entrar en el cuarto, se encontraba una mujer encadenada al suelo. Sin poder detenerme, me acerque a su cuerpo. La tomé de la cintura, comencé a tocarla como para satisfacer mis deseos, pero más que deseos carnales, tenía muchísima hambre. Un ansia incontenible.
Pobre joven. Al morder su suave cuello, sentir el fluir de su sangre directo en mi boca, como robando su energía vital. Misma que me acababan de robar. Me sentí más fuerte que nunca. Justo antes de consumir la última gota de su esencia, me detuvo la mujer, que en ese momento consideraba mi guía en ese mundo nuevo. Lleno de placeres y vidas por tomar.
Al saciar mi apetito, comenzó a explicarme cosas que ella consideraba básicas como -nunca devores hasta la ultima gota, porque si no su muerte se convierte en tu castigo.- También me dijo que yo era el indicado para mostrarle el nuevo mundo, para ser su compañero para siempre.
Y un buen día desperté. Me encontraba solo, ella ya no estaba, ni las pinturas, ¡nada!, sólo yo. Busqué la manera de salir de esa gran prisión de mis recuerdos. Al salir me di cuenta que el mundo había cambiado. En mi largo dormir, me encontré en un mundo desolado y destruido.
Después de dormir durante cien años, las cosas cambian. Necesitaba alimentarme. Decidí dar un paseo por las calles de la gran ciudad. Al escuchar los ruidos producidos por la gran urbe, me di cuenta que seguía solo y con muchas preguntas que nadie podía responder.
Entre a un bar gótico donde todos tenían aspectos extraños. En ese extraño sitio, me sentía como en casa. Todos los que se encontraban en ese lugar estaban igual que yo: confundidos y solos. En ese sitio podía encontrar todo lo que necesitaba: sangre, placer y diversión, pero no respuestas. Nadie tenía respuestas…
Pedí un trago. Cuando se acercó a mí una muchacha, no mayor de 20, me pidió fuego. Al verla a los ojos, entré en su mente .Pude saber que soñaba y más dudas surgieron. Pero el hambre crecía. Pero esa chica era tan bella, tan viva, con tantos sueños, que no me sentí capas de consumir su existencia. Pero en cambio logré hacer que un par de mujeres me siguieran hasta la bodega del extraño establecimiento.
Comenzaron a besarme y a tocar mis ropas. Al tocar mi piel fría y al no sentir el latir de mi corazón, se alejaron rápidamente de mí. Pero el ansia me corrompía. Tomé a una por el cuello y me acerqué rápidamente. Comencé a consumir poco a poco su vida, mientras sus recuerdos pasaban a mi mente, junto con el tibio chorro de sangre. Como mí antigua maestra me lo pidió, me detuve antes de la última gota. La otra mujer se quedó paralizada, mientras hacía lo mismo. Créanme, ver sus rostros de agonía entre la droga y la perdida de sangre es una imagen que nunca se me va a poder olvidar.
El consumir sus vidas como una vez consumieron la mía, escuchar en susurros, “sálvame”, de cada presa, el no saber por que me escogió a mí para unirme a ese selecto grupo de asesinos, por qué despertar el instinto, por qué la necesidad de seducir, devorar y huir.
No recuerdo cuándo fue la última ocasión que escuché algo consanguíneo al amor de una mujer hacia mí, cuándo fue la ultima vez que disfruté de la compañía de un amigo, cuándo dejaré de sentir esta agonía de no poder gritarle al mundo lo que soy.
Recuerdo que mi maestra me decía, que nosotros seres de la noche, tenemos que ser discretos, nadie debe saber realmente de nosotros, qué somos, qué sentimos, para qué existimos, también decía que tenemos la habilidad de estar y no estar, de ser para no ser.
Que razón tenia al intentar cambiar, al intentar luchar siempre el mundo te derrota, no se puede ir contra siglos de oscuridad, siglos de vivir en la sombras, nunca ser vistos, sólo por tus victimas. Que bastase con soñarlo, se pudiera cambiar algo.
Así comenzó mi vida como inmortal, sin encontrar a alguien que me guié por el camino donde pueda dar respuesta a todas mis preguntas, pero seguiré intentando encontrarte.

Bajo el relámpago tu cuerpo enmudece
Tú duermes
A un costado del cadáver del amor
Y te veo tan eterna
Como para abrazarte
Como para tocarte
Con los pétalos del deseo
Ah! Y llueves en tu cuerpo perfecto
Llueves en tus parpados profundos
Llueves cruel y solemne.
Llueves cruel y solemne…
En tu sueño
Y yo rió y tu ríes
Con la mueca del extraño rubor
Por que sabes que estas loca
Y no perteneces a nosotros
Y no perteneces a nadie
Excepto a la noche
Te he estado mirando
Extasiado, pálido y grave.
¿Hacia donde vas cuando estas ausente
en el instante alarido del trueno?
En la noche germinan juegos de artilugio
Y nuestras mentiras mientras revolotean alegres
En un regocijo tan vulgar y tan ordinario.
En mis alcohólicas caricias
Divagas…
Y yo estoy tan…
Y quisiera decir tanto
Pero mis palabras son tan pocas
Tan precarias
Y así nos deslizamos entre sombras
En el momento que el mundo duerme
Y los perros sueñan con Ángeles y murmullos
Ecos de la luna y aromas de muerte
“afuera esta tan oscuro
Tómame una vez mas
Y escapemos de este mundo ridículo”
Y la mujer vampiro sonríe
Con un gesto alucinante
Entonces
Su silueta se convierte en una gárgola de piedra
Y la veo llorar en la penumbra…
Y a veces tu rostro…
Ojala y no estuvieras conmigo
Tan oscura y tan radiante
En esta noche de la traición
Ojala y estuvieras lejos, pulverizada, muerta
Como para recordarte.
En los árboles los pájaros languidecen
Se derrumban marchitos sobre las flores
Mientras tu duermes
Bajo las llamaradas del cierlo
En las noches de diciembre
Tan solitaria como una virgen
Que suspira por los días que llegaran
Y las noches que morían a tus pies


elaboro: ULISES (jorgitopower1404@hotmail.com)