martes, 17 de agosto de 2010

La constitución septenaria del hombre




Blavatsky rescata en su obra La Doctrina Secreta una de las claves esenciales de la filosofía esotérica, el concepto del hombre septenario, conformado por tres aspectos atemporales, que componen su Ser espiritual superior, y cuatro temporales, concretos, que conforman la personalidad o máscara con la cual se viste el actor o ser durante su vida terrestre.
Según la teoría de la reencarnación, los principios que reencarnan son los superiores, y los cuatro inferiores o temporales se disuelven en los elementos constitutivos (tierra, agua, aire y fuego).
Blavatsky expone las analogías que existen entre la constitución septenaria inspirada en la filosofía hindú y la de los textos funerarios egipcios (Textos de las Pirámides, Textos de los Sarcófagos y Libro de los Muertos).